24/6/16

SANTA MARÍA DE ARRASUL (VESTIGIOS DEL MONASTERIO)


                       El valle de Acumuer desde el monasterio

Ubicación exacta de las ruinas

Ruinas de la iglesia

Sillarejos

Pequeña caseta

Hace unos días visité los escasos vestigios del monasterio de Santa María de Arrasul, situado en pleno corazón del valle de Acumuer, a poco más de un kilómetro en línea recta al sureste de Isín.
Estos restos fueron descubiertos en el año 1999, gracias a la pervivencia del topónimo "Pardina de Arrasul" en el valle antes citado.
La documentación de San Juan de la Peña apunta a que fue un cenobio de fundación particular, así como que pertenecía a la familia del señor Jimeno Sanchones de Sabiñánigo a principios del siglo XII. Ya posteriormente, en el año 1620, el abad Briz cita a Santa María de Arrasul como un antiguo monasterio dependiente de San Juan de la Peña.
A día de hoy, apenas quedan en pie algunos restos de lo que fue la iglesia del pequeño monasterio. Es un edificio de una sola nave con planta trapezoidal, de algo más de 7 metros de largo. Se construyó en sillarejo; algunos expertos lo fechan en el primer tercio del siglo XI. La puerta de ingreso abre en el muro oeste.
Ya en época moderna, se aprovecho su muro norte para levantar una pequeña caseta (tipo borda), que todavía se mantiene en pie.
También hay que mencionar que al este de la iglesia encontramos varios amontonamientos de piedras de tamaño considerable.
De no conocer el terreno, dar con los restos del monasterio, no es sencillo. Desde Sabiñánigo tenemos que dirigirnos hacia el valle de Acumuer en dirección a Larrés. Una vez rebasado el desvío de Isín, nada más pasar el puente que cruza el río, nace una intransitable pista a nuestra derecha. Dejaremos el coche donde podamos e iniciaremos el recorrido a pie. Cuando llevemos unos 700 metros recorridos pasaremos por una pequeña praderita y poco después, la clave es un giro brusco de la pista en dirección norte; es justo allí, emboscados a nuestra derecha, donde se sitúan los vestigios de la iglesia.

7/6/16

PUIYÉQUEDA


                        Cerro donde estaba situado Puiyéqueda

Llegada al despoblado con Gratal al fondo

Piedras con señales

Enterramientos

Tumbas "tipo bañera"

Tumba de lajas


Este pasado mes de mayo visité el despoblado de Puiyéqueda, uno de los muchos despoblados medievales que encontramos en las inmediaciones de la ciudad de Huesca.
Se localiza a unos 2.5 kilómetros de Yequeda, al otro lado de la autovía. Es accesible por una aceptable pista de tierra que nace en dirección noreste desde el cementerio de esta localidad; de todas formas, a pie, no nos llevará más de 20 minutos de agradable paseo por una zona de campos de cereal.
Del despoblado de Puiyéqueda apenas quedan señales; se situaba en todo lo alto de un destacado montículo visible desde bastante distancia. Además de alguna piedra marcada y algunos mechinales, a día de hoy, lo más destacado son media docena de tumbas antropomorfas “tipo bañera” excavadas en la roca.
Además de los escasos vestigios del despoblado de Puiyéqueda, en un tozal situado a poniente de éste, hay restos de lo que debió ser una cantera de sillares de piedra, y en todo lo alto del tozal, una tumba de lajas bien conservada.
Vicente Baldellou, en el libro “Huesca, historia de una ciudad” (1990), incluye Puiyéqueda entre los emplazamientos existentes en los alrededores de la ciudad de Huesca en las edades de Bronce y Hierro.
Otro autor, en este caso el poeta (y amigo) José Mariano Seral Escario, también le dedicó un magnífico artículo en el Diario del AltoAragón.